UN LÍDER PARA MI PAÍS

1024 576 Gabriel Nuñez

Necesitamos un verdadero líder. Uno que sea innovador, inspirador, soñador, motivador, generoso, directivo, democrático, visionario, flexible; que esté lejos de mentir, manipular, intimidar, engañar, robar, y de perpetuarse en el poder.

El presidente que quiero debe ser un líder influyente que utilice su autoridad de manera acertada, asertiva, y por las razones correctas; que en la mixtura de decisiones a tomar pueda consolidarnos como pueblo, reconociendo a la vez los errores y aciertos propios de quien se siente humano y no Dios. Que pueda liderar su propia vida antes de pretender liderar a los demás. Que busque, con sana sabiduría, el bienestar de los que sufren y también de los que mucho tienen. Que no se jacte de los logros obtenidos sino que con humildad pueda continuar avanzando hacia la consolidación de un gran país como el que siempre soñamos ser, tener y hacer. Que cuide a las familias como el verdadero centro de nuestras sociedades. Que agregue valor a los que más tienen desafiándolos a dar a los que menos poseen. Que sea digno de respeto, además de ser ejemplo de honestidad, compromiso, justicia, valor y dignidad. Que no se venda ante un sistema corrupto colmado de intereses egoístas sino que funde su gobierno sobre principios morales y éticos, los cuales han sido la base de cientos de sociedades dignas de admiración. Que posea dominio propio y conduzca esta Nación con el corazón y la razón. Que sea innovador, inspirador, soñador, motivador, generoso, directivo, democrático, visionario, flexible; que esté lejos de mentir, manipular, intimidar, engañar, robar, y de perpetuarse en el poder sin dejar lugar a nuevos ideales. Que  lidere junto al pueblo y no desde el sillón de Rivadavia. Que sea humano, pero por sobre todas las cosas ponga a Dios en primer lugar.
Necesitamos un verdadero líder. Ese es el presidente que quiero para mí país.

 

Nos vemos. Nos leemos. Nos escuchamos.
Gabriel.