8 CREENCIAS ERRÓNEAS SOBRE EL CRECIMIENTO PERSONAL

8 CREENCIAS ERRÓNEAS SOBRE EL DESARROLLO PERSONAL

1024 576 Gabriel Nuñez

El crecimiento no sucede por azar. El trabajo duro no garantiza el éxito. Y la esperanza no es una estrategia. Estas son algunas de las creencias erróneas sobre el desarrollo personal.

La mayoría de las personas solemos tener alguna de estas 8 creencias erróneas que nos impiden un desarrollo personal y así lograr mayores beneficios al alcanzar un mayor potencial. Este tópico también podría estar considerado dentro del concepto de marca personal descripto en otro de mis posts titulado Everlasting Branding.

 

1. Asumir que crecemos de manera automática.
Durante nuestra infancia crecemos físicamente, y lo hacemos sin darnos cuenta y sin que ello nos demande gran esfuerzo. Pero desarrollar nuestra personalidad no funciona de la misma manera. Nadie logra mejorar por casualidad, simplemente por el hehco de estar vivo. Es necesario agregar intencionalidad, porque nadie más lo hará por nosotros. El desarrollo personal es justamente eso, personal.

 

2. No sabes cómo crecer.
Generalmente, nadie tiene un plan de mejora personal. Siendo intencional es cuando las oportunidades aparecen. Tal vez un curso o entrenamiento logre ponernos en ese cauce del río tempestuoso que nos lleve a aguas abiertas.
En lo personal, he notado los avances que he podido lograr invirtiendo en mí desarrollo a través de diferentes entrenamientos relacionados con el liderazgo; entrenamiento que fueron mucho más alla de mis estudios y también de mis espectativas. Una vez hecha la inversión, muchas cosas comenzaron a cambiar; así como dice Maxwell; pude lograr más, aprender más, ayudar a otros, y nuevas oportunidades se abrieron. Es necesario comenzar; simplemente eso.

 

3. Creer que no es el momento adecuado para comenzar.
Debemos saber que no crecere os mucho a menos que actuemos antes de estar listos. Es un error pensar que todo debe ser perfecto para el “gran comienzo”. Es un grave error. Si no estamos creciendo intencionalmente debemos comenzar ahora mismo, de lo contrario podemos pasar la vida estanacados. Una vez que comenzamos a  crecer es posible alcanzar nuevos desafíos y finalmente alcanzar aquellos que veíamos muy a la distancia.
Cuanto más nos demoramos en hacer algo que deberíamos hacer ahora, mayores serán las probabilidades de que en realidad nunca lo hagamos.

 

4. Miedo de cometer errores.
Es sabido que el temor es una de las reacciones más paralizantes. Si deseamos crecer, es necesario quitarnos el miedo a cometer errores y lograr asumirlo como parte neurálgica de nuestra rutina, y entender que es el resultado de que nos estamos moviendo con dirección hacia el logro.
Quizá esta frase de Schuller dispare la intención: “¿Qué haríamos si supieramos que no podemos fallar?“.

 

5. Querer encontrar el modo perfecto antes de empezar:
Ya mencioné esta creencia paralizante. Tal vez mi talón de Aquiles. El perfeccionismo es limitante. La fórmula para sortear este obstáculo es simplemente comenzar; de este modo es posible encontrar mejores maneras de hacer y así entrar en el proceso de mejora continua y lograr óptimos resultados.
Si alguna vez ha manejado de noche por la ruta puede comprobar que el camino va apareciendo a medida que avanza. No ve todo el camino a voluntad.

 

6. Sentir que falta la inspiración:
Es común tener la sensación de que existen cientos de razones para no crecer. A veces esas razones son de índole económico, por cuestiones de tiempo o lugar, por falta de experiencia, entre muchas otras. Si buscamos engtre esas razones negativas, seguramente podremos encotrar una única razón para avanzar. Esa única razón es, por lo general, apagada por las voces de las excusas. Pero ese sólo motivo puede ser el diferencial que lo traslade del punto en donde está hacia el punto en donde “debe” estar. La clave? Sólo empezar. Al comenzar e ir avanzando descubrirá que comienza a superar esas trampas de la mente.

 

7. Creer que los demás son mejores que uno.
Claro que existen otros con diferentes recursos y oportunidades pero no por eso son mejores que uno. Si bien podemos estar, situacionalmente, rodeados de personas mejores que nosotros en un área específica, es una buena oportunidad para pedirles que compartan sus ideas y conocimientos con nosotros. Rodeándonos de personas mejores que nosotros en un área específica es cuando podemos lograr diferencias significativas.

 

8. Pensar que el proceso sería fácil:
Nadie que ha lllegado a algún lugar a través de un proceso de crecimiento piensa que ha sido fácil. Suele hablarse de suerte en muchos casos pero es posible describir a la suerte con la siguiente fórmula:
Preparación + Actitud + Oportunidad + Acción = Suerte
Esto lleva tiempo. La buena noticia es que al comprometernos de modo intencional con nuestro desarrollo personal, podemos lograr hacer la diferencia. Si nos enfocamos en las metas, podemos alcanzarlas, pero esto no garantiza el crecimiento. Sin embargo, si nos enfocamos en el desarrollo personal, crecemos y así alcanzamos nuestras metas.

 

Nos vemos. Nos leemos. Nos escuchamos.
Gabriel.

 

(Tomado de “Las 15 leyes indispensables del crecimiento” de John Maxwell)
Gabriel está en línea...
Enviar